The Christophers - It’s better to light one candle than to curse the darkness5 Hanover Square, 22nd Floor, New York, NY 10004Phone: (212) 759-4050 - Fax: (212) 838-5073 - Toll-Free Orders: (888) 298-4050 - E-mail: mail@christophers.orgPrivacy Policy - E-mail PreferencesCopyright © The Christophers 2006-2013. All rights reserved
Cuando decidimos hacer algo distinto o nos proponemos cambiar, las probabilidades se pueden dar en contra. Casi un 25 por ciento de quienes se proponen cambiar sus vidas, o en alguna forma modificar algo de sí mismos, al comienzo del año o durante el año, pierden el impulso al cabo de una semana. Afirma el doctor John C. Norcross, profesor de psicología de la Universidad de Scranton, Pennsylvania, que sólo el 19 por ciento llega a lograrlo en el transcurso de dos años. Pero no nos desanimemos. Hay varias formas de mantener esas promesas:
…pues nadie es tan santo en la tierra que haga el puro bien y no peque nunca. (Eclesiastés 7:20)Señor, tú eres mi fuerza en todo lo que hago.
Las Islas Aran, uno de los últimos baluartes de la cultura celta, en la entrada de la Bahía Galway sobre la escarpada costa atlántica de Irlanda, se han convertido en atracción turística. Hasta hace 20 años atrás las islas fueron libres de influencias externas. Luego llegó la electricidad y las condiciones de vida mejoraron. El peligro es, sin embargo, que – con más gente, hoteles y embotellamientos de tráfico – se pierda el idioma irlandés (gaélico) y la cultura que se ha mantenido en las islas. Lo viejo y lo nuevo. La preservación de una cultura y un idioma. La necesidad de elevar las condiciones económicas y sociales de un lugar y su gente. Esto sintetiza el enigma que enfrenta la sociedad moderna. La clave es encontrar el equilibrio, tanto en lo personal como en lo público. Nuestro espíritu necesita tanta atención como lo necesitan nuestra mente y nuestro cuerpo. Y así será siempre.
Me gustaría compartir con ustedes la oración de fe del profeta Habacuq. Primero la ubicación histórica. Fue durante el apogeo del poder babilónico, unos 600 años antes de Jesucristo. La nación de Habacuq había sido arrasada y la mayoría de la población sometida a la esclavitud. El hambre se había extendido por todos lados. Y Habacuq rezó: “Aunque no florezca más la higuera ni las viñas den más uvas; aunque falte el producto del olivo y se niegue la tierra a darnos pan; aunque no tenga ovejas el corral y se queden sin bueyes los establos; yo seguiré alegrándome en Yavé, lleno de gozo en Dios, mi Salvador”. (Habacuq 3:17-18) ¡Si tuviéramos aunque sea un poco de esa tremenda fe! Oremos para lograrlo. Así seremos mejores. Y también lo será el mundo.
Dios nuestro Señor, que podamos alcanzar nuestros sueños a cualquier edad.