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Jerry Costello
Acerca de Dios, la fe y la ciencia
Febrero de 2010
El Dr. Francis S. Collins es el nuevo Director del Instituto nacional de salud, una posición prestigiosa a la cual él trae credenciales científicas impresionantes. Y sin embargo muchos de sus colegas, lo consideran en el mejor de los casos, sospechoso y en el peor, rotundamente hostil. No es tanto la inclinación que el Dr. Collins tiene por las motocicletas, o el hecho de que toque guitarra al estilo rock (ambas cosas las hace con aplomo), lo que ha levantado la indignación de sus compañeros científicos. Su verdadera ofensa, según su libro es mucho más seria: lo que pasa es que él cree en Dios.
Gardiner Harris, quien escribió acerca del “problema” del Dr. Collins, en un artículo recientemente publicado en el New York Times, explicó así la situación: “Primero, está el asunto de Dios. El Dr. Collins cree en Él. Apasionadamente. Y predica su fe en las iglesias y en su libro que está catalogado entre los que más se venden. Para algunos cargos presidenciales, quizás esto no sea un problema, pero para muchos científicos ven este franco despliegue de dedicación religiosa como un signo un poco demente”.
El Dr. Collins ha escrito que una visita profesional a un paciente cardiaco fue quien le puso en el camino de la fe en Dios. Cuando una mujer bien enferma, le preguntó en que él creía, le fue imposible verbalizar nada más allá de una respuesta tartamudeada. Continuó diciendo, que la pregunta lo hizo explorar sus propios sentimientos en la materia más profundamente y, eventualmente, lo llevó a su propia convicción sobre la existencia de Dios.
Sus colegas científicos lo reprendieron por un pasaje, que aparece en su libro: El lenguaje de Dios: Un científico presenta evidencia de la fe. Uno de sus críticos, que posee un doctorado en medicina y otro en química, dijo que la actitud reflejada en los sentimientos del Dr. Collins era “causa suficiente para estar preocupados”.
Otro dijo que mientras él estaba esperanzado en la promesa del Dr. Collins de no dejar que su fe interfiera con su juicio científico, de todas maneras se sentía preocupado con ciertos tópicos como lo son los trasplantes nucleares terapéuticos, pudieran ocasionar conflictos. Predijo: “Habrá el momento de la verdad para el Dr. Collins”.
Muchos años atrás, el padre Maryknoll James Keller, quien fundó The Christophers en 1945, se lamentaba de la tendencia creciente de poner a un lado a Dios en el debate nacional. Escribió: “No se equivoquen, el asunto está claro y se limita a lo que es verdad en el ser humano. Si él no es una criatura de Dios y no es el acto más noble de Dios, con derechos dados por Dios, entonces él es solo un terrón o simplemente una herramienta del Estado todopoderoso. El ser humano tiene que ser lo uno o lo otro. No puede ser ambos”. Estas palabras fueron escritas décadas atrás; uno solo puede imaginarse cual sería la reacción del padre Keller a la tendencia cultural que prevalece hoy.
Por supuesto la ciencia no ha triunfado sobre la fe, como algunos en la comunidad científica, incluyendo algunos críticos del Dr. Collins, nos quieren hacer creer. En los mundos más iluminados una sería el complemento de la otra, reforzándose mutuamente con cada adelanto en el conocimiento básico que ha guiado nuestro país desde sus comienzos.
Desafortunadamente, sin embargo, este es un tiempo peligroso para el creyente. Los asaltos a la libertad de conciencia para aquellos que tienen convicciones religiosas están en todas partes a nuestro alrededor, y como en el caso de Dr. Collins, nos hace ver muy claramente, que aún la creencia básica de Dios individualmente considerada, levanta suspicacia en ciertos círculos. El gran temor del padre Keller, tristemente, se ha movido un paso más a que se convierta en realidad.