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Jerry Costello
Julio de 2010
Ella es conocida como la Asombrosa Grace, y si alguna vez hubiera un título adecuado para describirla, éste sería. “Asombrosa Grace” se refiere a Grace Czarnecki, profesora del sistema escolar de Milwaukee durante los últimos 36 años, y lo que ella hace en su tiempo libre es, pues, asombroso.
Entre cinco y ocho veces por año, Czarnecki carga un camión repleto de artículos donados y maneja 580 millas hacia una sección remota de Kentucky, donde los dona a familias necesitadas. Grace ha estado haciendo esto durante 27 años y no muestra señal alguna de parar.
“El Señor me utiliza de esta manera,” ella dijo a Maryangela Layman Roman del periódico arquidiocesano de Milwaukee, Catholic Herald. “Me gusta conducir. Dios me dió el gusto por la carretera, por ir a sitios nuevos y de conocer gente.”
Ella ha conocido a muchas personas a través de los años, quienes pronto se han hecho sus amigos. Grace Czarnecki es una mujer que agrada fácilmente, y si existe alguna duda al respecto, piensen en toda la gente cuyas vidas ha tocado.
Todo comenzó cuando ella siguió la sugerencia de un amigo de pasar a una parroquia vecina para escuchar a una misionera que estaba de visita; una hermana religiosa de la congregación School Sisters of St. Francis quien describió su labor en un area rural de Kentucky donde, la hermana dijo, hay muchas familias que carecen de asistencia médica adecuada, educación, y hasta de servicios de plomería de interiores. La misionera solicito ayuda, sobretodo voluntarios para transportar donaciones. Animada por su madre, Czarnecki aceptó el desafío. Eso fue en 1983, y desde entonces ella ha conducido hacia Kentucky constantemente.
Se necesitan muchos articulos para llenar un camión, pero Czarnecki nunca parece tener problema para hacerlo. Ella pide a todo mundo, a los amigos, a los vecinos, a sus compañeros de trabajo, a los feligreses de su misma parroquia, y todos ellos se sienten contentos de poder ayudar. Donando toda clase de cosas, incluyendo alimentos, muebles, libros, artículos para el hogar, adornos de navidad y juguetes. Las contribuciones siguen amontonándose a tal punto que Czarnecki hizo construir un cobertizo en su jardín donde almacena todos los artículos hasta que llega el momento del siguiente viaje.
Una vez que ella parte, siempre con un amigo como copiloto, se va durante tres días (teniendo cuidado de no perder un día de sus deberes de enseñanza). Un grupo de amigos le ayudan a cargar el camión en casa y otro a descargarlo en Kentucky. Siempre se da tiempo para convivir con su "extensa familia" de Kentucky, quién profundamente aprecia la generosidad de sus amigos desconocidos en Wisconsin, comenzando con la misma Grace Czarnecki, que continúa regresando una y otra vez.
“Mis padres me dieron el regalo hermoso de la fe,” ella dijo al Heraldo, “algo que mi madre compartió conmigo durante 92 años de su vida.” Y Grace sabe que lo que ella llama sus “pequeños actos” han hecho realmente una gran diferencia.
“Yo creo que Cristo está conmigo,” dijo ella. “La gente me pregunta si tengo miedo de ir, pero él me acompaña, él me dirige. Y si tengo un problema, le pido su ayuda.”
Y esa es, en resumen, la historia de la Asombrosa Grace. Ella obtuvo este nombre de la Hermana Noel, la misma hermana misionera cuya petición parroquial puso en movimiento esta historia hace tantos años. Ahora parece que Grace Czarnecki seguirá haciendo estas mismas cosas, cosas asombrosas, durante mucho tiempo.