The Christophers - It’s better to light one candle than to curse the darkness5 Hanover Square, 22nd Floor, New York, NY 10004Phone: (212) 759-4050 - Fax: (212) 838-5073 - Toll-Free Orders: (888) 298-4050 - E-mail: mail@christophers.orgPrivacy Policy - E-mail PreferencesCopyright © The Christophers 2006-2013. All rights reserved
Stephanie Raha
Editora Ejecutiva
Noviembre de 2010
Tal vez usted ha llegado a la conclusión de que ‘uno nunca sabe’. Sé que yo sí. A pesar de que esto parece bastante obvio, el hecho es que muchos de nosotros funcionamos bajo la premisa de que sabemos exactamente cómo son las cosas. Nos consideramos jueces bastante justos de la naturaleza humana. Y ciertamente podemos saber si algo que decimos o hacemos importa realmente. ¿Después de todo, cómo no saber la diferencia entre lo que es importante y lo que no es?
Salvo que a menudo estamos totalmente equivocados. Damos por hecho que si nuestras palabras o acciones son insignificantes para nosotros, otra gente siente lo mismo; pero esto no siempre es verdad. Algo tan simple como una palmada en la espalda, una sonrisa, o un “gracias" puede hacer que a alguien le cambie el panorama ese día. Por otra parte, una palabra de enojo o un gesto impaciente puede hacerle pasar a alguien un mal rato.
El escritor E.V. Lucan lo describe de esta manera: “Uno de los pensamientos más serios que en la vida provoca reflexión es el que uno nunca puede saber en el momento si una palabra, una mirada, o un acontecimiento de cualquier tipo es trivial o importante.”
He aquí algunas historias de la vida real sobre cómo a veces cosas que consideramos pequeñas resultan no ser tan pequeñas para otras personas.
Todo, todo en la vida tiene consecuencias. No siempre podemos saber cuándo nuestras palabras y nuestros hechos tendrán un impacto profundo en las vidas de los demás, así que hay que asegurarnos que cada una de nuestras interacciones diarias y comunes con la gente sean tan positivas como sea posible. Estas pueden ayudar al prójimo; ciertamente nos ayudarán a usted y a mí.