The Christophers - It’s better to light one candle than to curse the darkness5 Hanover Square, 22nd Floor, New York, NY 10004Phone: (212) 759-4050 - Fax: (212) 838-5073 - Toll-Free Orders: (888) 298-4050 - E-mail: mail@christophers.orgPrivacy Policy - E-mail PreferencesCopyright © The Christophers 2006-2013. All rights reserved
Stephanie Raha
Editora Ejecutiva
Abril 2009
La gente corre riesgos-muchos riesgos.
No estoy hablando acerca de comprar un billete de la Lotto del millón o una rifa para ayudar a su escuela local o a los bomberos voluntarios. No, lo que quiero decir es acerca de la tendencia de cada ser humano de correr riesgos, aún en contra de su propia salud o bienestar, hasta el punto de exponer su vida.
A pesar de que esto no es una novedad en si misma, lo que nos llamá la atención recientemente fueron los resultados alarmantes que condujo la encuesta de la revista Consumer Reports, que reveló hasta que punto la gente ignora aún la más simple regla de seguridad. Se les preguntó a mil hombres y mujeres acerca de los riesgos que ellos corrían en una variedad de situaciones arriesgadas, si frecuentemente, ocasionalmente, o nunca.
Usted ha oído acerca de los peligros del cáncer de la piel y la parte que juega el estar sometido a prolongados períodos bajo el sol. ¿Podría decir que la mayor parte de los adultos están conscientes de este riesgo? Y sin embargo el 27 por ciento de los que respondieron a la encuesta, nunca habían usado protección contra el sol. La Sociedad americana del cáncer (The American Cancer Society), dice que más de un millón de casos nuevos de cáncer en la piel fueron reportados en el 2008. ¿Se imagina cuántas de esta gente, si se les preguntara, caerían dentro de la categoría de “nunca”?
Si, el cáncer de la piel toma años para desarrollarse. Pero, ¿Si hablamos de algo que puede ocasionar un daño o muerte instantánea? De acuerdo con la encuesta de Consumer Reports, más de la mitad de los ciclistas nunca usan cascos. Y sin embargo, el Instituto de seguridad en las carreteras (Institute of Highway Safety), estima que el usar el casco reduce el riesgo de una lesión en la cabeza en un 85 por ciento. Hablando sobre ésto, casi todos los ciclistas que se mataron en el 2007 no estaban usando cascos.
Las cosas no parecen estar mucho mejor alrededor del hogar tampoco. ¿Detectores del monóxido de carbono? La mitad de los hogares en los Estados Unidos carecen de uno. Y, el 21 por ciento no se toma el trabajo de cambiar las baterías de sus detectores de humo una vez al año. ¿Tapete de baño de goma? Sesenta y un por ciento aparentemente nunca se preocupan si se pudieran resbalarse y caerse, puesto que nunca las usan. Y, ¿Qué se puede decir del 13 por ciento de aquellos a quienes se les preguntó si ocasionalmente se toman una cerveza mientras están usando herramientas de alto poder o están cortando el césped? ¿Es que se sienten simplemente afortunados?
Quizás sea exactamente eso. Pensamos que somos extraordinarios, incomparables, nada común. Pues, no argumentaremos acerca de ésto. Usted es absoluta y positivamente, especial. Cada persona tiene un conjunto de talentos y dones con los que Dios nos ha dotado, y una vida única. Pero ésto no nos hace ser una excepción a la regla de todas las leyes que gobiernan a nuestro mundo y que nos hacen tener una vida mortal. Y eso es precisamente lo que mucha gente le gustaría pensar: que ellos son la excepción a la regla.
Usted no será el que va a tener un accidente automovilístico (a pesar de que habla por su teléfono celular mientras conduce).Usted no va a ser el que se envenene con la comida (a pesar de que le gusta comer refrigerios de masa cruda de galletas o de saborear hamburgesas casi sin cocinar). A no ser que, por supuesto, usted sea, el único. Cuando usted rompe las reglas, las probabilidades no están a su favor.
Si esto parece que estoy recomendando una vida libre de riesgos, no estaría más alejado de la verdad. Pero no corra un riesgo que pone su bienestar y el de los que están a su alrededor en peligro. En lugar de eso, corra un verdadero riesgo. Haga lo mismo con otros. Corra un verdadero riesgo con Dios. Hay tanto que puede ser y hacer si se abre a las maravillas y posibilidades con las que Dios lo ha bendecido en este mundo asombroso e impresionante.
El poeta William Blake nos exhorta a que “Veamos al mundo en un grano de arena, y ver al cielo en una flor Silvestre, de tener el infinito en la palma de sus manos y la eternidad en una hora”. Corra un verdadero riesgo: el de vivir la vida al máximo.